El escritor nos lleva por un país (Cuba) y nos describe una vez más, con una polémica narración, una historia de amor destacando la amistad entre los personajes de la novela. En este sentido, nos muestra de la mano de los protagonistas la revolución tal y como la vivieron muchos niños, pues según cuenta la novela escrita por el polifacetico Boris Izaguirre, los menos afortunados vieron como su infancia se esfumaba dentro de orfanatos y como sus vidas eran manejadas como si ellos fueran unas marionetas al servicio de la revolución. ¿Cómo lo hacían? Les engañaban con fantasías y sueños que después no cumplirían para facilitar su control.  Por este motivo, a estos niños sólo les queda lo que vivieron en los orfanatos y hospitales donde sus recuerdos nunca serán borrados de sus retinas, pues es algo que recuerdas hasta el fin de tus días...mientras que a nosotros, nos queda esta novela que publica Planeta para los más borismaniacos.

Texto: A.H.G