Decir que Agatha Christie, la reina del crimen, es la escritora de novelas de misterio más leída y mentada de la historia es una obviedad. El detective belga Hércules Poirot, célebre invención de Christie, está por cumplir el centenario. El público y una cierta crítica no se dejan intimidar por la popularidad de Christie, y han sabido comprender que gustar a muchos no significa necesariamente sorprender a muy pocos.

Al contrario, si hay algo en Diez negritos y en la obra de Christie en general que nos impida abandonar la lectura una vez comenzada, se trata de las constantes sorpresas a las que nos dispone. Tal vez el éxito de Christie se deba en parte a que la autora supo poner el práctica aquello que pregonaba, que en la novela policíaca el detective no debe saber nunca más que el lector. Y la autora parece seguir esta máxima a pie juntillas en Diez negritos. Así es como los personajes, en una suerte de poética manifiesta en diálogos diversos y en la idea misma intentar averiguar lo que está pasando. De cualquier manera, la obra de Christie, y en particular esta novela, no necesita análisis, defensores ni publicistas para seguir viva. Sólo necesita dignos canales de distribución, para llegar a los lectores que jamás han dejado de apreciarla.

Así pues, RBA reserva desde sus comienzos un lugar especial en el catálogo a las novelas de Agatha Christie. Entre las cuales destaca, cómo no, esta obra adaptada al cine nueve veces. Si queréis leer el primer capítulo pulsar aquí.

El concurso de RBA / Diez negritos

El concurso que acompaña la nueva edición de Diez Negritos permite a cada lector reescribir la trama a su manera, vamos, inventarse su propio final, para mas información pulsar aquí.