Después de seis relaciones con voluntad estable, uno tiene que

sacar algunas conclusiones ¿o no? Luis Racionero hace un recorrido tan

irreverente como lúcido por su propia vida, a partir de las seis mujeres con

las que se comprometió, siempre con voluntad de perdurabilidad. Este libro

es una crónica sentimental con ramalazos que harían las delicias de los

amantes del melodrama, pero también la crónica de una España que pasa de la

dictadura a la democracia, y de un mundo en transformación donde cualquier

experiencia es posible. Con una sorprendente capacidad para reírse de sí mismo,

el autor narra la historia de un timorato estudiante de los sesenta que llega a

Berkeley hasta su conversión en el intelectual del siglo XXI al que, sin embargo,

las mujeres, el sexo fuerte por antonomasia, siguen dando sopas con hondas.  

Racionero también descifra el arma fundamental femenina ("El arte supremo") y

se atreve a analizar las cinco fases que normalmente atraviesan una relación de

pareja: seducción, culpabilización, desgaste, llegada del primer hijo ("El rey de la casa")

y separación. El autor se permite pocos consejos pero tiene muy presente la reflexión

de Leonardo Da Vinci, "Cuando sarai solo, sarai tutto tuo", y es que, si apareciera una

séptima alguien podía pensar en Barba Azul, y para esto Luis Racionero lo dice con

claridad: no tiene tiempo, ni ganas ni voluntad.

"El nuevo hombre, para salir de la crisálida, necesita tres cosas: saber vivir solo,

hallar nuevos objetivos para gastar su dinero y no culpabilizarse ante los cargos de

 inmaduro, irresponsable y mariquita."   "Creer que la mujer es el sexo "debil", inferior

al hombre, es un error. Las mujeres nos superan en todo menos en una cosa:

el mal rollo de envejecer. En inteligencia, resistencia, criterio, determinación, nos superan.

Sólo en la etapa de la vejez el hombre logra llevar su deterioro mejor que la mujer.

En algo teníamos que ganarlas".