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La Coctelera

Categoría: Planeta

16 Mayo 2013

Editorial Planeta ha publicado Inferno en lengua castellana, simultáneamente en eBook y en papel, y Empúries lo ha hecho en catalán. En sus bestsellers internacionales, El código Da Vinci, Ángeles y demonios y El símbolo perdido, Dan Brown aunó con maestría historia, arte, códigos y símbolos.

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En Inferno, su fascinante nuevo thriller y su novela más ambiciosa hasta la fecha, Brown recupera su esencia, lo que millones de lectores esperan de él: “Una prodigiosa investigación con gran riqueza de detalles en las distintas historias, ingeniosos trucos y momentos de máximo suspense que mantendrán en vilo al lector” tal y como afirma Janet Maslin en su reciente artículo del libro en The New York Times. La periodista norteamericana añade: “La novela tiene como escenario tres de las ciudades más importantes a nivel cultural y estratégico del mundo. Y Langdon demuestra ser un espléndido guía y crítico de arte a lo largo de todo el libro” .

Inferno transcurre en el corazón de Italia. Es allí donde el catedrático de simbología de Harvard, Robert Langdon, se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la literatura universal más imperecederas y misteriosas: La Divina Comedia de Dante Alighieri. Con este telón de fondo, Robert Langdon se enfrentará a un adversario escalofriante y lidiará con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera a contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

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Dan Brown es autor de los bestsellers internacionales El símbolo perdido (Planeta, 2009) y El código Da Vinci (Umbriel 2003 / Planeta, 2010), la novela más vendida de todos los tiempos (81 millones de ejemplares), que ha sido traducida a 51 lenguas y que es uno de los diez libros más leídos del mundo junto con la Biblia. Por su parte, El símbolo perdido vendió cerca de 30 millones de ejemplares en el mundo y fue traducido a 48 lenguas. Tras el éxito de El código Da Vinci se publicaron las novelas anteriores de Dan Brown, La fortaleza digital y La conspiración (Planeta, 2011).

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16 Abril 2013

La escritora cubana Zoé Valdés es la ganadora del Premio Azorín de Novela 2013 por su obra 'La mujer que llora'. Presentada ante los medios el lunes 15 en el Hotel Intercontinental de Madrid, la novela llegó al jurado bajo el seudónimo de Gloria Julián Cécil y presentada con el título 'La salvaje inocencia'. En este sentido, el galardón convocado por la Diputación Provincial de Alicante y la editorial Planeta, está dotado con 68.000 euros.

La obra de Valdés era una de las diez finalistas que concurrían a la 37 edición de este certamen literario. En total se presentaron 97 obras, de las que 71 proceden de España, una de Europa, 10 de América del Norte, seis de América del Sur, y otra más de América Central. Pero solamente una causó conmoción en el jurado, que por unanimidad eligio la prosa de la escritora cubana para otorgarle el prestigioso premio literario.

LA NOVELA

Una escritora prepara una novela sobre la vida de Dora Maar, una de las artistas con mayor talento del surrealismo hasta que su vida se cruzó con la de Pablo Ruiz Picasso.

Amante, musa y, finalmente, víctima del artista, Dora emprende un viaje a Venecia que marcará un punto de inflexión en su vida. A su regreso a París, se retirará del mundo, encerrándose en su apartamento para siempre.

Cuando se cumplen cuarenta años de la muerte del genio malagueño, Zoé Valdés se adentra en el alma de una mujer que fue capaz de todo por amor, y nos regala una vívida y emocionante novela sobre la pasión llevada al límite.

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Como hilo conductor de la novela, la autora recrea los días que Dora pasó en Venecia con James Lord y Bernard Minoret. Ambos eran homosexuales, ambos habían sido  amantes y ambos quedaron fascinados por la mujer de mediana edad que brilló por última vez durante esos días y que, de vuelta a París, se recluyó para siempre, alejada de todo y de todos. James Lord fue el hombre con quien quizá hubiera podido revivir, y con quien mantuvo una relación intermitente y siempre platónica a lo largo de los años. También Lord había amado a Picasso y quizá fue eso lo que finalmente les separó.

Zoé Valdés, enamorada de la obra de Dora Maar y después de la propia persona, indaga en ese misterioso viaje de ocho días del que se sabe muy poco. Y lo hace a través de las fuentes más directas: los protagonistas, Bernard y el propio Lord, poco antes de su muerte.

Aunque no es el primer libro que habla de la fotógrafa, pintora, musa y amante de muchos artistas, quizá sea el mas personal, el que mejor indaga en los aspectos más íntimos de Dora Maar, pero también es sus momentos más extremos. Y es un libro que trufa de momentos autobiográficos curiosamente muy imbricados con la historia, unas reflexiones que se asoman aquí y allá en el relato y que son las firma inimitable de la obra de Zoé Valdés.

Y además... Lorenzo Silva, Premio Planeta 2012

Además, la autora se convierte en otro personaje de la novela, una mujer que también busca su lugar en el mundo. Toda una declaración personal e ideológica de una escritora madura en una encrucijada fundamental de la vida. A través de la indagación sobre la fotógrafa francesa, Valdés habla de sus temas eternos, la dictadura, su Cuba perdida, la búsqueda de libertad. Zoé Valdés vive exiliada en París desde 1995.

SOBRE LA AUTORA

Zoé Valdés (La Habana, 1959), estudió en el Instituto Superior Pedagógico; de donde la expulsaron en 1980, año de la llamada Segunda Cacería de Brujas en la Universidad de La Habana. Estudió Filología en la Universidad de La Habana, sin terminarla por decisión propia.

Entre 1983 y 1988 trabajó en París en la Unesco, como documentalista cultural; y durante seis meses en la Oficina Cultural de la Embajada de Cuba en esa ciudad. A su regreso a La Habana, y luego de varios años desempleada, desempeñó tareas de buscavidas en los disímiles esfuerzos que hacen los cubanos para sobrevivir, consiguió colaborar en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, de intérprete y acompañante de cineastas franceses, luego pasó al área de guiones del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) como guionista, y más tarde fue la subdirectora de la revista Cine Cubano.

Ha publicado Todo para una sombra (poesía, Editorial Taifa, Barcelona, 1986), Respuestas para vivir (poesía, Letras Cubanas, 1986), Sangre azul (novela, Letras Cubanas y Actes-Sud, 1993), La nada cotidiana (Emecé, 1995), traducida a veintidós idiomas, La hija del embajador (novela, Bitzoc, 1995 y Emecé, 1996), Ira de ángeles (noveleta, Lumen, 1996), Te di la vida entera (Finalista del Premio Planeta 1996), traducida a once idiomas, Vagón para fumadores (poesía, 1996), Café Nostalgia (Planeta, 1997), Traficantes de belleza (cuentos, Planeta, 1998), Querido primer novio (Planeta, 1999), Cuerdas para el lince (poesía, 1999), Los aretes de la luna (noveleta infantil, Everest, 1999), El pie de mi padre (novela, Gallimard, 2000), Milagro en Miami (Planeta, 2001).

Foto de la autora by Arturo Álvarez-Buylla Ballesteros

13 Marzo 2013

Por una cuestión laboral (hacer una crítica de la trilogía superventas mundial), Rossella Calabrò –guionista, escritora y bloguera– se sumergió en el mundo onírico de “sueños políticamente incorrectísimos que prácticamente toda mujer tiene, a la chita callando, entre los brazos de Morfeo” que, para ella, constituye la trilogía Cincuenta sombras de Grey.

Para nuestra autora, el tiempo de lectura pasó en un suspiro porque ella encontró en esos libros “la representación novelada del síndrome de la enfermera de la Cruz Roja que hurga en el instinto maternal de la mujeres, y un poco porque destierra el ideal del príncipe azul (gris) que, con toda la razón, habíamos machacado. (…) En definitiva, un pequeño abecedario de los horrores que, aunque reneguemos de ellos con todas nuestras fuerzas, nos hacen volver a sentirnos pequeñas y bañadas en almíbar”.

Pero, una vez concluida la lectura de estos libros, Rossella Calabrò fue consciente de que Christian Grey no se parecía en nada al Gregorio con el que comparte el día a día. Por eso, se lanzó al ordenador para analizar, negro sobre blanco, las similitudes y diferencias que existen entre Mr. Grey y Gregorio. Fruto de esa comparativa es este libro, “Cincuenta sombras de Gregorio”, una obra que, en pocas semanas, se convirtió en uno de los libros más vendidos en Italia.

CINCUENTA SOMBRAS DE GREGORIO

¿Cómo se puede abordar la comparación entre un ideal con una realidad sin que ninguno de los dos salga malparado? Solamente hay una fórmula: el humor. Rossella Calabrò, una mujer que disfrutó leyendo las andanzas de Mr. Grey, necesitaba desdramatizar esa historia, “quitarle poder a su contenido conservador”. Y para ello ha empleado el sentido de la ironía.

Sombra a sombra, Gregorio y Mr. Grey se ven las caras. Y en cada sombra, hay una carcajada. Porque Cincuenta sombras de Gregorio es un libro humorístico, pero con una gran carga de realidad, que muestra a ese hombre que comparte su vida con una mujer, en el que, tal vez, predominan las imperfecciones. Pero tiene algo a su favor: sabe hacer reír a una mujer.

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Cincuenta sombras de Gregorio también se lee en un suspiro… Y, lejos de ser frívolo, obliga a los lectores a meditar, enseñando que la literatura y sus escenarios es una cosa (que, a veces, se puede parecer al mundo real) y la realidad en la que convive una pareja otra muy distinta, donde cualquier parecido con la literatura es pura coincidencia.

Este “pequeño manual de contrainformación afectivo-erótica” repasa esos cincuenta matices con el fin de recordar cómo son realmente las cosas en la vida real. “No para dejar de soñar, sino para sonreír ante nuestros sueños, lo que hará que, tal vez se vuelvan menos grises e, incluso, más coloridos”. Y, por supuesto, muchísimo más divertidos.

GREGORIO VS. CHRISTIAN GREY

Christian Grey es el último mito erótico de la literatura. Se trata de un hombre rico, romántico, muy guapo, que sabe como hacer que una mujer se sienta especial y única, siempre atento al mínimo detalle, que lo daría todo por su pareja a la que colma de regalos carísimos. Grey es un hombre de éxito, poderoso. Tiene avión privado, una flota de coches de lujo y una fabulosa mansión de miles de metros cuadrados. Toca el piano como los ángeles y a la hora de hacer el amor… ¡Es el hombre perfecto que toda mujer desea para ella! (al menos, sobre el papel).

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Gregorio es el hombre que duerme a tu lado y ronca, que se pasea por la casa enfundado en una camiseta vieja que le regalaron en el taller y un negado para recordar las fechas importantes o para detectar nuestras preocupaciones. Gregorio es el compañero-marido-amante de verdad, el alegre hombre corriente, plagado de defectos, con el que nos topamos cuando despertamos del sueño. Imperfecto hasta decir basta, pero que tiene algo de lo que Grey carece: nos hace reír.

“Gregorio difiere considerablemente del espécimen de ensueño definido en la literatura como Mr. Grey (…). Los Mr. Grey forman parte del imaginario colectivo. Como al yeti, al monstruo del lago Ness, a los marcianos o al unicornio, nadie los ha visto nunca de verdad. (…) Cuando se encuentren los restos fósiles del Penis greyensis, podremos volver a plantear el tema. Por ahora, contentémonos con el Penis gregorensis, que debidamente reeducado e instruido no está tan mal”.

ALGUNAS SOMBRAS DE GREGORIO

“Mr. Grey se desplaza en planeador, en yate, en helicóptero. Todos de su estricta propiedad (…). El Gregorio clásico tiende a desplazarse en moto. Posiblemente en una de esas con el asiento del pasajero de unos siete por siete centímetros, donde a amada se ve obligada a amarrarse como una mochila, con la constante preocupación de que, a la primera arrancada (con un leve –e irresistible– caballito), acabará en el suelo, abandonada como un bidet viejo en el vertedero”.

“Mr. Grey lleva siempre prendas homewear impecables mientras, con el poderoso torso desnudo y los vaqueros rotos en su punto justo (…), se pasea con andares de puma por la casa. A veces, también Gregorio, durante los primeros días de convivencia, se parece un poco a Mr. Grey. Pero después, al cabo de una semanas, el torso poderoso (si de un torso poderoso se trataba) se esconde bajo camisetas decorada al óleo (del asado), mientras vuelve a guardar celosamente los vaqueros en el armario y los sustituye por pantalones de pijama estilo viejo canguro con las rodillas deformadas”.

“Mr. Grey nunca tiene un resfriado digno de ese nombre (…). ¿Y si Gregorio se pone malo? (…) Durante el episodio febril, el pobre hombre pierde por completo en uso de las extremidades (…) y, en consecuencia, necesita de la constante y piadosa intervención de los demás”.

“Grey dispone de una cocina perfecta, hipertecnológica, equipadísima, limpísima, en la que se mueve con desenvoltura mientras nos ofrece deliciosos manjares cocinados por la gobernanta (que no somos nosotras). (…). Gregorio, en cambio, es un sumo experto en el arte culinario de ensuciar el mayor número posible de platos y ollas, en particular la que por su forma o sus dimensiones no entran en el lavavajillas (…). Al fin y al cabo, está además la gobernanta (que somos nosotras), lista para recogerlo todo”.

“Mr. Grey suspira con apasionada elegancia, gime con ardor, a veces incluso gruñe con la perturbadora sensualidad de un licántropo. O bien susurra palabras de amor en salsa de vainilla (…). ¿Y Gregorio? Al principio de la vida en pareja (…) no emite ningún sonido aparte de algún que otro leve y poético gruñido para alabar la comida o los encantos de su amada. Pero en el noventa y nueve por ciento de los casos, después de un añito de cautividad, Gregorio (…), asaltado por una sed insaciable de cultura, comienza a practicar la pronunciación del alfabeto (…). El problema es que Gregorio las recita eructando”.

“Grey es el mago de las marranadas bajo las sábanas. Gregorio también. El problema es cuando las agita para dispersar el gas”.

“Mr. Grey involucra a su amada en situaciones extremas, saturadas de peligro (…). Gregorio también: a las reuniones de la comunidad de vecinos va siempre Lola”.

“Mr. Grey no sabe qué es la fanfarronería. Quizá, entre otras cosas, porque no tiene amigos con los que aullar como un coyote, beber como un camello y eructar como un macaco (…). Gregorio, en cambio, tiene amigos a porrillo, cada uno peor que el otro”.

“Irse a la cama con Mr. Grey es una experiencia inolvidable. Pero dormir con Mr. Grey se puede definir como algo celestial (…). No ronca, no te quita el edredón, no rueda sobre sí mismo toda la noche como un filete empanado, y si por aquellas casualidades se levanta de la cama, solo es para ir a tocar con dulzura el piano (…). Gregorio sufre durante la noche transformaciones algo acrobáticas: es capaz de pasar de cafetera en forma de morsa a rollito de primavera en pocos movimientos. Es más: con sus transformaciones puede despertarnos justo en el particularísimo momento en que nos vamos quedando fuera de combate”.

“Mr. Grey se deshace sensualmente el nudo de la corbata de seda (…). La camisa de lino blanco está perfectamente planchada y un par de poderosos pectorales asoman entre los botones que él desabrocha uno a uno. El señor Gregorio se quita con alivio los pantalones, mostrando las pantorrillas, que solo tienen pelo en algunas zonas (…). A continuación (…), se quita los calcetines y se los cuelga de las orejas, imitando a un alegre cocker spaniel (…). Mr. Grey se quita los pantalones con un solo y fluido movimiento. Los calcetines y los zapatos, en cambio, no precisa quitárselos porque de costumbre se le desmaterializan así, sin necesidad de intervención humana (…). Gregorio se desnuda por completo en un único movimiento que consiste en lanzar las prendas al suelo (…). Después, se encamina al baño, donde se luce en un concierto para hilo dental, cepillo y colutorio (…). Mr. Grey sale de baño (…) y se tiende sobre la cama (…): allí espera a que llegue su amada (…). Gregorio sale del baño. Se ha puesto la camiseta amarillo canario que le han regalado en el taller del coche y se desliza bajo las sábanas junto con el último número de Motociclismo. Allí espera a que llegue Lola”.

“Mr. Grey vive en una casa de fábula en la que si entrara Pulgarcito, en lugar de miguitas de pan tendría que ir tirando pizzas. Casa Gregorio tiene unos sesenta metros cuadrados, con un solo baño, dos pequeños dormitorios y un salón escuálido con cocina americana”.

“Ser la novia de Mr. Grey significa que te regale varios automóviles (…) Audis y Saab descapotables caídos del cielo. Aunque los coches pertenecen a su amada, Mr. Grey (…) prefiere ocuparse personalmente de conducir. Ser la novia de Gregorio (…) significa vivir en primera persona la experiencia devastadora de tenerlo a bordo como copiloto (el coche, además, nos lo hemos pagado nosotras)”.

Una vez leídas estas y otras sombras, cabe hacerse la pregunta del millón: ¿elegimos a Mr. Grey o nos quedamos con Gregorio? Rossella Calabrò no tiene dudas: “A la larga es mejor dislocarse las mandíbulas por una risatio que por una fellatio (…). Porque no hay mejor Gregorio que el que jamás trataremos de hacer que se parezca a Mr. Grey”.

Más información en:  www.planetadelibros.com

17 Febrero 2013

Esta novela (publicada por Planeta) es un trío de pasiones llevado al límite. Un matrimonio que se odia y debe convivir con la permanente sombra del primer amor del protagonista.

Tres voces con identidades muy marcadas y singulares, narran en primera persona y bajo el influjo de sus propios sentimientos y emociones una misma historia: la historia de este ilustrísimo Sinvergüenza. Esto responde a la realidad de la vida misma. La de que un mismo hecho vivido puede llegar a ser interpretado de forma bien distinta -según le ha afectado-, por cada uno de los personajes.

Francisco Valiente es el gran protagonista. Un Casanova del siglo XXI: el refinado villano, el sublime farsante que es capaz de deslumbrar a los eruditos, seducir a las mujeres, saquear a los ricos, engañar a los listos, corromper a políticos... todo en su propio beneficio. Y, sin embargo, a pesar de conseguirlo, continúa insatisfecho; pues lo único que verdaderamente le importa, no lo tiene: su primer y único amor. El que, paradójicamente se convierte en su leiv motiv y lo lleva a su descomposición moral; a vivir sin escrúpulos de ninguna índole e ir pisoteando y mancillando a quien se encuentra a su paso.

Su ego es tan desorbitado que termina convirtiéndose en un auténtico pavo real; la misma ave de la que posee centenares que se pasean por sus impresionantes jardines y son el recuerdo de cada una de las mujeres que ha desvirgado.

LA HISTORIA ANTES DE LA HISTORIA

“Quizá una de las cosas más excitantes, cuando todavía no tienes una historia qué contar, es ir en su búsqueda; búsqueda que a veces se convierte en todo lo contrario, pues hay historias que son ellas quienes terminan por encontrarte. Ese estado levitacional y vagabundo te lleva a agudizar los sentidos, a mantenerte alerta y todo lo que te llega se convierte en algo susceptible de convertirse en novela. Un gesto aparentemente trivial, una palabra, una fisonomía peculiar, una noticia, un comportamiento, una vivencia, una sombra...

El embrión de Memorias de un sinvergüenza de siete suelas nació en una maravillosa fiesta a la que tuve la oportunidad de asistir en el Carnaval de Venecia de 1998. Compartía mesa con unas personas que, disfrazadas, habían perdido por completo su identidad y vivían y representaban la que en esos momentos vestían. A mi lado estaba un “Giacomo Casanova”, -ese año el tema del Carnaval giraba alrededor del legendario veneciano- que además de llevar un suntuoso disfraz, interpretaba magistralmente su papel. Sus ademanes de seductor, su erudicción y brillantez, su voz y elegancia, todo su influjo nos llevó a quienes estábamos a su lado a rendirnos a su encanto. Aquel personaje, del que no supimos nada más que lo que quiso interpretar y enseñarnos (y del que conservo alguna fotografía), me recordó a un hombre que hacia años había conocido: un soberano sinvergüenza al que, una vez descubierta la dimensión de su descaro y comportamiento, bauticé como un “sinvergüenza de siete suelas”.

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Buscando en los archivos de la memoria y en mis pequeñas libretas, donde suelo anotar todo aquello que me impresiona, me encontré con los dos. Con el falso Casanova del Carnaval y con el verdadero Sinvergüenza, y decidí unirlos. ¿Sería posible que esos dos seres, por obra y arte de la ficción, se convirtieran en un Casanova del siglo XXI? ¿Podría hacer el ejercicio de llevar a los extremos los sentimientos más representativos del ser humano en una novela? ¿De llevarlos a sus máximos, cómo se comportarían?

La historia empezó a armarse en mi cabeza. Cuanto más investigaba y me adentraba en Casanova, más coincidencias veía con el Sinvergüenza que había conocido.

Decidí contactar con él y, después de mucho insistir, me regaló en confidencia algunas de las artimañas de las que se valía para seducir a las mujeres y el por qué lo hacía. Fue casi como una confesión en la consulta de un psicólogo. Un monólogo que, imagino, le sirvió a él para adentrarse en sus profundidades y mirarse en su espejo interior.

Me dijo que esa compulsiva necesidad de satisfacer su sed de conquistas efímeras, además de servirle para alimentar su ego, le llevaba a olvidar su soledad y a rellenar sus tedios y vacíos. Pero mientras que su carrera de seductor crecía, la repugnancia hacia sí mismo también aumentaba; era una espiral de la que no conseguía salir. Aquel sentimiento de rechazo era incapaz de llevarlo absolutamente a la conciencia por miedo a quedar perdido en una nada sin ser.

A esto, que sólo cubre una faceta del “sinvergüenza de siete suelas” que quería plasmar en la novela, le fui sumando la figura del tramposo estafador -investigando a grandes tramposos extranjeros y autóctonos de la historia actual-, la del vividor, la del villano, la del inteligente, el políglota... y en bandeja me aparecieron -desfilando en las noticias- los últimos desmadres y vergüenzas de muchos de nuestros políticos actuales. Ya tenía el perfil del personaje.

La historia me llegaría después, cuando leía desprevenida un diario colombiano. Entre muchas noticias de la sección “regional” aparecía, en un pequeño recuadro sin importancia, el hallazgo que había hecho la policía: en la sala de la casa de un pueblo, el cuerpo de una mujer permanecía embalsamado en una silla mecedora mientras sus familiares y amigos la visitaban cada domingo como si aún estuviera viva.

La novela cubriría el velatorio de este hombre, un sólo día, y quienes lo visitaran lo harían para adularlo o reprocharle lo que había hecho en vida.

Los otros dos personajes importantes de mi novela, dos mujeres completamente opuestas entre sí, Alma y Morgana, acompañarían al sinvergüenza durante la historia, abriendo un abanico de sentimientos contrarios que estarían al servicio de llevar al límite las pasiones humanas.

Así el odio, el amor, la venganza, la ira, el erotismo, la frustración, la vergüenza, el ego... y tantas emociones y sentimientos iban a desfilar en la novela vistiendo sus máximos. Denunciando entre otros hechos, la doble moral y la falta de escrúpulos que impera en muchos círculos de la sociedad.

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La historia necesitaba de un momento que sirviera al protagonista para mirarse a sí mismo y reflexionar sobre su vida, y ese momento iba a ser su último día entre los vivos.

Tal como imaginaba, los tres grandes protagonistas de la historia, las dos mujeres, Alma y Morgana, y el sinvergüenza Francisco Valiente, cada uno con su respectiva fuerza, lucharía a lo largo de la novela por ganar el pulso de llevar su verdad hasta el final y demostrar que sus emociones y sentimientos eran los válidos. En el caso de Morgana serían el odio y la venganza en todas sus facetas, y en el caso de Alma serían el amor y la comprensión en todas sus vertientes. Todos hacia un mismo ser: Francisco.

El escenario ideal era Sevilla. Una ciudad partida en dos por el Guadalquivir. Dos Sevillas, la de los que tienen y la de los que no tienen. Una ciudad imponente, llena de magia, historia y tradiciones. De ritos, pasiones y arte en todas sus expresiones. La Semana Santa con su bulla semanasantera que esconde sensualidad, misterio, contradicciones, cantos, dolor, cirios y flores. La feria de abril con sus casetas, carrozas y jolgorios... Las romerías al Rocío con el polvo del camino, los llantos, las risas, sus saetas, sus trajes y sus fiestas. La pasión y amor por sus Vírgenes y Cristos. La Maestranza y su fiesta taurina, los Cortijos... Todos los sentidos potenciados. Azahares, inciensos, música, flamenco... belleza.

Sólo en un escenario tan lujurioso podría darse esta historia. Allí podrían sobrevolar miles de pavos reales (los que Francisco iría coleccionando cada vez que conquistara a una mujer virgen). Allí también podría ocurrir que a las dos y treinta de una tarde, tras la muerte de Francisco Valiente, el cielo se vistiera de luto y acabara convertido en noche cerrada. Entre sus callejuelas, cargadas de contrastes, podría deambular el protagonista en su niñez miserable y en su opulenta adultez”.

Ángela Becerra.

21 Diciembre 2012

La vida iba en serio, de Jorge Javier Vázquez, se ha convertido en todo un fenómeno editorial. Desde que se publicara el 8 de noviembre el éxito de este libro no ha hecho más que crecer día a día y a un ritmo vertiginoso. Antes de que saliera a la venta ya se había hecho una segunda edición y solo seis semanas después ya va por la novena edición.

200.000 ejemplares vendidos hacen que La vida iba en serio sea uno de los libros revelación de este 2012 y que siga escalando semana a semana puestos en la lista de los más vendidos. Además, las ventas en ebook se corresponden con el éxito en papel. Este título está en el top de ventas de las principales liberías online: Amazon, Ibookstore, La Casa del Libro y El Corte Inglés.

Igual de espectacular están siendo las firmas de libros. Desde que Jorge Javier Vázquez empezara a dedicar libros todos los fines de semana, las colas son de vértigo, firmas de más de 4 horas, llenos en las presentaciones... El autor está llevando a tanta gente a las librerías como espectadores a sus programas de televisión.

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El pasado 1 de diciembre el autor estuvo en el Teatro de Badalona: las 500 localidades fueron insuficientes para acoger a los fans de su ciudad natal, 30 minutos antes de que empezara la presentación el aforo del teatro ya estaba completo, gente haciendo cola en la calle...

Y lo mismo pasó en Zaragoza el 8 de diciembre: a las 9 de la mañana (una hora antes de que el centro comercial abriera sus puertas) los fans ya empezaron a hacer cola para conseguir su ejemplar firmado.

Y, por supuesto, en Madrid y Barcelona, donde este fin de semana habrá una nueva oportunidad para que los lectores le conozcan en persona y se puedan llevar dedicado su ejemplar de La vida iba en serio. El sábado a las 12hs estará en La Casa del Libro de Rambla y a las 19hs en El Corte Inglés de Puerta del Ángel. El domingo a las 12h estará en el Carrefour de Gran Vía 2.

6 Diciembre 2012

La campaña viral del lanzamiento de la nueva novela de Paulo Coelho, El manuscrito encontrado en Accra, bate récords de visitas en su primer día .  El booktrailer, protagonista  de la campaña, fue visto por más de 40.000 personas en un solo día enYouTube y sigue sumando reproducciones y comentarios positivos.

28 Octubre 2012

El escritor madrileño Lorenzo Silva, oculto tras el seudónimo de Bernie Ohls, ha ganado esta noche la 61ª edición del Premio Planeta de novela, dotado con 601.000 euros, con la obra La marca del meridiano, una nueva entrega de su pareja de investigadores Rubén Bevilacqua y su ayudante Violeta Chamorro.

En la novela negra, presentada bajo el título Te protegeré, el brigada Bevilacqua y su inseparable compañera, la sargento Chamorro, investigan un extraño crimen que les llevará tras la pista de un caso con derivaciones éticas y emocionales.

Silva, en la entrega del premio, ha destacado que el meridiano de Greenwich es la línea imaginaria que separa Madrid de Barcelona, el presente del pasado del investigador. Además habla de hombres que "cruzaron la raya" que separa la conducta digna, de la indigna y de la que es inteligente, de la que no lo es, lo que implica graves consecuencias.

Con el nuevo galardón, Lorenzo Silva añade a su historial el premio mayor del grupo Planeta después de haber ganado ya el Nadal en 2000 con El alquimista impaciente (Destino) y, cuatro años después, el Primavera con Carta blanca (Espasa).

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La novela que ha quedado finalista supone el debut en el terreno de la ficción de la presentadora de La 2 Noticias Mara Torres autora ya de dos libros pegados a su labor como periodista: Hablar por hablar. Historias de madrugada y Sin ti. Cuatro miradas desde la ausencia (ambos publicados por Aguilar).

"No sé si esto que me está pasando pertenece a mi vida imaginaria o a la real" explicaba Torres en el momento de recoger el premio.

La autora de La vida imaginaria ha agradecido al jurado que "haya elegido una novela que habla del amor, y que comienza con una ruptura".

FUENTE: RTVE

30 Julio 2012

Después de estas súper vacaciones virtuales, El lector digital vuelve con un libro perfecto para llevarte de vacaciones. Cuántas veces no has recordado todos los "buenos consejos" que te daba tu madre y te has oído repitiéndoselo a tus hijos, sobrinos o hermanos: "No te metas en el agua sin que hayas hecho la digestión", "Qué te crees que soy el Banco de España", "Porque lo digo yo, y punto", "te voy a lavar la boca con jabón"...

Pues partiendo de toda esta carga del pasado, que no sabemos de que manera nos ha afectado en el subconsciente, la periodista y bloggera Amaya Ascunce, harta de que su madre le siguiera repitiendo que cerrara la puerta antes de salir de casa o que no se dejara los fuegos encendidos, decidió, hace tres años, compartir en un blog las numerosas "recomendaciones" que recibía a diario desde su más tierna infancia.

Lo insólito es que con este blog descubrió que a todos nos ha pasado lo mismo, ya que los comentarios de los internautas eran muy parecidos. Hoy esta idea hecha libro 'Cómo no ser una drama mamá' (editado por Planeta), que incluye algún comentario de los lectores del blog, y también la opinión de expertos y especialistas como Javier Urra y la superany, ha tenido un éxito inesperado por la autora.

Pero... ¿por qué deberíais comprarlo? La respuesta nos la da su autora
Lo primero es que yo me quiero forrar. Sé que todos vosotros también. Pero vamos por partes.
Lo segundo es que es  muy mono. Si la gente es capaz de comprarse un bolso por que es mono ¿por qué no un libro?
Lo tercero es porque si eres un hijo de drama mamá, tu madre se merece ver todas sus locuritas escritas  a lo largo de 382 páginas. En papel, como dios manda, y no esa cosa rara que son los ordenadores.
Lo cuarto es que como yo no me forre, después de la que le he liado a mi madre publicando este libro, me mata. Así que la pena, me parece también un buen motivo para que os compréis el libro.
Lo quinto: que está hecho con mucho cariño. Y no me pienso poner más cursi porque se me da fatal.

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Los consejos más leídos de Amaya Ascunce

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